“Ritual”, el esperadísimo nuevo álbum de DORIAN

06/05/2022

El regreso de Dorian a la actualidad musical se produjo el pasado mes de diciembre con la publicación –y el éxito– de “Dos vidas”, gran single de adelanto construido sobre una base de breaks sincopados, cuya arrebatadora melodía de voz venía arropada por poderosas líneas de sintetizador marca de la casa. “Dos vidas”  incluía en su letra un homenaje al premio Nobel de literatura Gabriel García Márquez y sus “Cien años de soledad”, y una coda en francés, dándonos algunas pistas sobre lo que se avecinaba.

Y lo que se avecinaba era “Ritual”, un álbum de marcado carácter cosmopolita  que disloca los parámetros de la música pop al uso planteando un poderoso diálogo musical entre Europa y América, desde el cono sur hasta Estados Unidos, desde synth pop y el french touch al rap británico, desde la chacarera argentina al italo disco, estableciendo un antes y un después en la carrera de los barceloneses. 

En “Ritual”, ritmos  caribeños como los que suenan en “Lento” conviven de un modo natural con intensos y exquisitos pasajes de electrónica (“Rubik”); en “Ritual” hay espacio para el trap feminista (“Techos de cristal”) y para el dream pop (“Universal”); en “Ritual” largas letanías distópicas (“Mundo perdido”) se entrelazan con hermosas declaraciones de amor (“Dos vidas”). 

Estamos hablando de un álbum ecléctico, arriesgado y brillante, un doble salto mortal en el que los barceloneses han mezclado letras en español con versos en inglés, francés, portugués, ruso y catalán, llevando al oyente hacia distintos espacios mentales: de nuevo el cosmopolitismo como concepto, como guía, y como idea opuesta a la cerrazón de la xenofobia y el racismo, tan presentes por desgracia, todavía, en la política y las sociedades de nuestro tiempo. 

Basta con echar un vistazo a los invitados para darnos cuenta de que nos encontramos ante un álbum excitante, destinado a marcar la evolución presente y futura de una banda que no está dispuesta a ser encasillada en etiquetas estancas. Alizzz –uno de los productores más relevantes de la escena actual–, firma junto a Marc Gili, vocalista de la banda, la composición de “Energía rara”, infeccioso tema de baile destinado a poner patas arriba los conciertos de los barceloneses en sus giras de presentación.

Arrebatadora suena la voz de Ana Mena –la chica de oro del pop español e italiano–, en “No dejes que pase le tiempo”, hit emocional en el que Dorian nos hablan de una pareja que está aprendiendo a comunicarse de forma no violenta. Lido Pimienta, prestigiosa cantante de Barranquilla afincada en Canadá, inyecta su estilo indígena y afrocolombiano en “Libre”, poderoso tema inspirado en la chacarera, un ritmo tradicional del norte de Argentina, mientras que Youthstar, MC británico perteneciente al colectivo Chinese Man –de enorme popularidad en Francia y Reino Unido–, introduce su infeccioso flow en la muy orweliana letra de “Mundo perdido”, primer corte del álbum en el que Dorian vuelven a manifestar sus preocupación por la manipulación de las masas por parte de los poderes fácticos: “mundo sin libros, mundo de olvido / mundo con dogmas, mundo dormido” canta Marc Gili de forma recurrente a lo largo de la composición.

Volver al Blog
¿Qué quieres buscar?

Por favor, gira tu dispositivo para ver la web